AGUA
El agua es el componente de los helados más
importante cuantitativamente ( al igual que en todos los alimentos
y seres vivos)
En la composición de los helados el
agua está presente entre un 60-70 %
Este agua puede incorporarse al helado directamente,
cuando el helado se elabora con leches en polvo; o bien, incorporada
indirectamente con los ingredientes que tienen en su composición
parte de agua.
El agua que utilicemos en los helados debe
ser bacteriologicamente pura, con buen sabor y sin olores extraños.
Como todos sabemos, el agua del grifo, lleva
obligatoriamente Cloro, por lo tanto tendrá sabor a cloro.
Por lo tanto el agua del grifo sin tratar no es adecuada para
la elaboración de helados. Un posible sistema para la
eliminación del sabor a cloro, es la Osmosis Inversa.
También nos influirá la dureza
del agua, no siendo apropiada el agua dura para la elaboración
de los helados. Tampoco nos irá bien para refrigerar
las máquinas, pues deja incrustaciones en las tuberias
y esto provocará que las máquinas funcionen a
menor rendimiento. Se soluciona con un descalcificador.
El agua se clasifica según el contenido
de Carbonato de Calcio (CaCO3) en:
100 mg/litro Agua blanda
100-200 mg/litro Agua de media dureza
> 200 mg /litro Agua dura
Entre sus funciones en la elaboración
de helados están:
Disolver los azúcares
Reconstituir los productos liofilizados (leche en polvo)
Hidratar estabilizantes y proteína
Dispersar la grasa y el aroma, en particular el de la fruta
Es el único ingrediente que se congela durante el proceso
de helado y endurecimiento.
Esta afirmación vale para el agua que
se introduce como tal en la mezcla o para aquella que está
contenida en los otros ingredientes (leche, nata, zumos de fruta,
huevo, vino, etc.)